Cuando se trata de COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, los adultos mayores son particularmente vulnerables a enfermedades graves. Las investigaciones muestran que los adultos de 60 años o más, especialmente aquellos con afecciones preexistentes como enfermedades cardíacas, pulmonares, diabetes o cáncer, tienen más probabilidades de contraer una infección por coronavirus grave o incluso mortal que otros grupos de edad.
Si está cuidando a un ser querido anciano, es posible que esté preocupado.

Mantenga una buena higiene
En primer lugar, como cuidador, debe tomar todas las precauciones posibles para evitar infectarse. Estos son los conceptos básicos:
- Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes y después de brindar atención, preparar alimentos, ir al baño o tocar superficies en lugares públicos.
- Evite las aglomeraciones y si tose o estornuda, hágalo en el codo o en un pañuelo desechable.
- Mantenga las manos alejadas de la cara.

Practique el distanciamiento social pero evite el aislamiento social
Una forma importante de reducir el riesgo de que los familiares de edad avanzada contraigan COVID-19 es limitar las visitas en persona. Sin embargo, esto puede resultar difícil para los adultos mayores que disfrutan pasar tiempo con amigos y familiares.


Tecnología para mantenerse conectados
Para ayudar a los adultos mayores a sentirse involucrados, útiles y menos solos durante la pandemia:
- Muéstreles cómo funciona la comunicación por video con otras personas usando teléfonos inteligentes, computadoras portátiles o tabletas.
- Utilice aplicaciones en estos dispositivos para proporcionar subtítulos para adultos con dificultades auditivas.
- Anime a amigos y familiares fuera de su hogar a llamar, escribir notas o enviar tarjetas. para animar a su ser querido.
Involucrar a los adultos mayores
Se recomienda brindarles a los adultos mayores confinados en casa un proyecto en el que trabajar.

Minimizar el riesgo de infección por COVID-19
Posponer visitas innecesarias al médico. Si una persona mayor bajo su cuidado se siente bien, considere ayudarlo a posponer cirugías electivas, exámenes anuales y otras visitas médicas no esenciales.
Recuerde que muchos adultos mayores, especialmente aquellos que viven con enfermedades crónicas, tienen relaciones importantes con sus cuidadores. Para ayudarlos a mantenerse conectados, pregunte en el consultorio de su médico si ofrecen telemedicina, que permite a los médicos y pacientes comunicarse por video, correo electrónico u otros medios en lugar de cara a cara.
Evite viajar. Los adultos mayores deben posponer los viajes no esenciales, especialmente cruceros o viajes cuyo itinerario los expondría a multitudes.
Haga un plan
Si es posible, involucre a un miembro mayor de la familia en las discusiones sobre cómo manejará las interrupciones de las rutinas y qué sucederá si ellos (u otro miembro de la familia) se enferman. Hablar con anticipación en familia puede reducir el estrés y ayudar a que todos se sientan más involucrados y preparados.
Elija un contacto de emergencia. Si usted es el cuidador principal, designe a alguien cercano con quien pueda contar para cuidar a su familiar anciano si usted mismo se enferma.
Tienda. Reúna medicamentos para uno a tres meses y alimentos para al menos dos semanas, remedios de venta libre, suministros para mascotas y otros artículos esenciales. Pregunte acerca de los servicios de entrega disponibles en su área.
¿Síntomas o exposición? Llame con anticipación
Si usted o su ser querido se enteran de que puede haber estado expuesto a alguien diagnosticado con COVID-19, o si alguien en su hogar desarrolla síntomas como tos, fiebre o dificultad para respirar, llame a su médico de cabecera, asistencia de enfermería o centro de atención de urgencia. Esto es lo que debe hacer si se enferma.
En caso de una emergencia médica, como dificultades respiratorias graves o fiebre alta, llame al 112.